
Antecedentes: La fitoterapia es clave en comunidades vulnerables, pero su mal uso puede causar efectos tóxicos. En Paraguay, el uso indiscriminado de plantas y fármacos como AINEs y antibióticos ha aumentado, destacando la urgencia de educación y control sanitario. Objetivo: analizar los fitoterápicos y fármacos que consumen los pacientes de centros médicos del sur y este de Paraguay. Materiales y métodos: El estudio de diseño cuantitativo, observacional, transversal, prospectivo y descriptivo, se realizará en pacientes que asisten a diversos centros asistenciales, seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia. Se incluirán pacientes presentes durante la recolección de datos, atendidos por estudiantes de TFIR y con consentimiento informado firmado, excluyéndose a menores de edad. Resultados: La investigación evidencia que en Itapúa, Caaguazú y Alto Paraná se utiliza una amplia variedad de plantas medicinales según sus propiedades terapéuticas, combinadas frecuentemente con AINEs como Ibuprofeno, Ketoprofeno o Paracetamol. Esta práctica, realizada sin supervisión médica en muchos casos, refleja un fuerte componente cultural y la búsqueda de alivio sintomático. Aunque los efectos adversos fueron en su mayoría leves, la automedicación y la falta de conocimiento sobre posibles interacciones representan un riesgo para la salud. Esto resalta la importancia de promover educación sanitaria y vigilancia en el uso conjunto de fitoterapia y fármacos. Conclusión: En Itapúa, Alto Paraná y Caaguazú es común el uso de plantas medicinales y AINEs, muchas veces en simultáneo y sin control médico, lo que puede generar riesgos por interacciones. Es urgente educar a la población sobre el uso responsable y promover el diálogo entre medicina tradicional y moderna.